A guardar, a guardar

Los “lugares de guardado” o almacenamiento resultan ser trascendentales en lo cotidiano. Siempre nos falta algo: una repisa, un placard, un escobero. Pareciera que nunca hay suficiente lugar para guardar “cosas”. En esta entrada, te voy a comentar algunas de las tendencias actuales en términos de storage para el hogar. 
Me gusta viajar. Trato de viajar todo lo que puedo. Durante el año, suelo hacerme algunas escapadas a los pueblitos cerca de Buenos Aires, para descubrir su estilo de vida, su estética y su historia. Ya te contaré de eso más adelante. Los viajes vienen al caso en esta nota porque ahí te conocés con gente. Gente que me hicieron reparar en dos cuestiones. La primera, como muchos me resaltan es la idea de que Buenos Aires tiene las 4 estaciones del año. No se da en todos los lugares del mundo, en algunos lados es un par de días de frío y después una sensación de primavera larga y un verano de esos que por más que te guste el calor, no quisieras estar allí. La otra es casi …

Muebles recuperados #1: la historia de Garay



A Garay la encontré hace unos cuantos meses. En junio de 2017. Ya pasó casi un año. Es una mesa de luz con la que me crucé en la hora de almuerzo de la oficina, sobre la avenida Juan de Garay, en Parque de los Patricios. Le dije a mis compañeros de trabajo: "Si a la vuelta está, preparense para llevarla hasta el auto". Y a la vuelta, estaba :)

El primer paso que dí fue limpiarla (traia consigo arañas y telas de arañas) para despues empezar a lijar y remover las capas de barniz que tenia. Me encuentro con la primera sorpresa: La placa superior de esta mesita de luz se levanta poco a poco como resquebrajandose. Es una lámina de madera, por lo que tengo que pensar con que reemplazarla o bien cómo restaurar esa parte. 

Días después me encuentro con mi mejor amiga, Vane. Le cuento de Garay. Me cuenta de una experiencia en la casa de su mamá con un placar y me ilumino: tal vez podría reemplazar esa superficie, no por madera, sino por algun otro tipo de material como el bronce. Vengo de padre chatarrero, tengo genes de ciruja, alguien me tiene que conseguir un pedacito de bronce. Ya veremos. 

Garay: A la izquierda tal como llegó a mis manos. A la derecha, después del primer lijado. 


Antes de empezar a full con Renová Tu Casa, le doy una mano de Cetol Cristal. Después agarro la Chalk de Rust Oleum en tono celeste pastel y empiezo por el cajón al cual ya le saqué el tirador (voy a tener que reemplazarlo o ver la forma de restaurarlo también). Vuelvo a un esmalte Alba blanco y lo someto a un decapado. Me encanta como quedó. 

En algún momento de este proceso, no veo la hora de terminar. No porque no me guste, sino porque soy super, hiper, recontra ansiosa. Este era mi primer mueble restaurado: #imagine. Agarré un Ultra Cover de un fucsia super intenso y le di sin asco. Fue como que en ese momento fui poseída por Charly. 

Termino y me pregunto que hice. En que estaba pensando. No porque haya quedado mal, sino porque definitivamente no era lo que quería para Garay. Recordé que la profe del taller de restauración (Vir Escribano, de Aires de Bohemia) nos dijo algo así como que hay que saber darse tiempo. Deje de lado a Garay y seguí adelante con otros proyectos.

En el medio, seguí encontrándome con otras maravillas que fueron a parar al quincho de mamá, quien me miraba atónita pasando muebles para el fondo.  

Mientras escribo esta entrada nueva para el blog me muero de ganas de salir corriendo y ponerme a lijar ya. Porque tal como dijo Virginia, tenemos que darnos tiempo. 

Cada mueble, tiene su historia. Esta es sólo la primera parte del mío. 

Continuará...

Nati. 



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